A nuestros Hermanos:
Ustedes que eligieron vivir fuera de cuba por diversas razones, recuerden estas palabras:
La Patria no es solo un himno, un escudo y una bandera gloriosa.
La Patria no es solo el paisaje innombrable de las palmas y del mar, el canto temprano del gallo, el sol calándonos los huesos, el buchito de café, el trago de ron, la risa reverberante en los labios y la música que se cimbrea en las caderas.
La Patria no es solo la escuela donde aprendimos a leer y pusimos un sencillo marpacífico ante el busto de Martí, los edificios añosos, los balcones donde dimos el primer beso de amor, la calle donde jugamos el primer pitén o bailamos suiza.
La Patria no es solo la familia, la madre y el padre distante que necesitan una llamada telefónica y una muestra de afecto más que un sobre con dinero; o el abuelo, el hijo, el sobrino, el tío, el primo e incluso los huesos y el recuerdo de alguno o de todos ellos.
La Patria no son solo las alegrías y las penas, los aciertos y los desaciertos, las satisfacciones e insatisfacciones.
La Patria es todo eso y más, se prolonga y multiplica en cada uno de los que la llevamos dentro, en la sangre original y en la compartida de los hijos.
Y es la Patria la que ha vivido todos estos años bajo enormes cercos, amenazas y peligros.
Quienes en ella también elegimos vivir tenemos derecho a pedirles a quienes viven fuera de ella que no la abandonen nunca.
Sientan como propias las ofensas que se le hacen a Cuba.
Cárdenas 10-10-2008
texte:Tania Iris Sosa Navarro Hermana de Pablo Navarro residente en dinamarca.
foto:shango

